PROLOGOS
Fué a
través de Llajta, viajando por el Internet,
que tuve la suerte de conocer a Huáscar. En verdad, aún
no lo conozco físicamente, pero conozco su alma que la
sentí afín a la mía desde un principio. Y
es por eso que me atreví a compartir con él, mi
sueño de imprimir para la posteridad, recuerdos de mis
Yungas queridos; para así inmortalizar tradiciones y costumbres
que lamentablemente poco a poco están siendo olvidadas
por la gente. Huáscar esta cristalizando mi visión
y bosquejos con su brocha mágica é incisiva mente
andina.
Estamos produciendo un ciber-libro
en colaboración. Este libro es el primer libro cibernauta boliviano
enteramente publicado usando medios contemporáneos y correo
electrónico (e-mail). Nuestro proyecto forma parte de
un número selecto de innovaciones de esta índole
en Hispanoamérica y en el mundo entero. Haciendo uso y
gala de las fantásticas ventajas de la multimedia moderna,
podemos ofrecer una nueva experiencia audiovisual. El lector puede,
además de poder leer estos cuentos modernos, ver imágenes
y escuchar música de fondo simultánea, si así
bien lo desea. Las imágenes artísticas y la música
escogida, son de carácter regional y están relacionadas
con el tema de cada cuento. Un glosario ingenioso en hipertexto,
es un atributo excelente y distintivo que enriquece más
el valor del libro.
Este ciber-libro es presentado al
público lector en doce entregas mensuales con un principal
propósito: la preservación de las tradiciones y
costumbres de mi paraíso natal, Los Yungas, Bolivia. Todos
los cuentos relatan tradiciones, costumbres y hechos reales entremezclados
con ficciones basadas en recuerdos de un chiquillo yungueño
en búsqueda de su propia identidad.
El primer capítulo fué
lanzado al ciberespacio la noche del primer día de Noviembre
de 1996, víspera de la Fiesta de Todos Santos; fué
un cuento apropiado para esa fecha. Tal relato se intitula Tantaguaguas.
El segundo cuento, Niños Manuelitos, fué emitido
en la víspera de la Navidad de 1996 y describe cómo
era la celebración de esa fecha en el antaño. El
primer cuento de 1997 fué publicado el día de la
Epifanía, el 6 de Enero, Día de los Tres Reyes Magos.
Era entonces cuando tradicionalmente los niños yungueños
recibían sus regalitos de Los Tres Magos, que al pasar
en su largo peregrinaje a Belén, se acercaban a los dinteles
y ventanales donde los chiquillos yungueños habían
dejado sus zapatitos antes de ir a dormirse.
Capítulos subsiguientes aclararán
el por qué del título del libro, "Tierra
de Caracoles", aparentemente un enigma para muchos de nuestros
lectores. Tal título se refiere a una historia detrás
de los telones: la odisea del niño en pos de su destino.
Muy temprano en su vida, el chiquillo había adoptado un
símbolo para su inquietud y su mente inquisitiva. Tal símbolo
fue un insignificante caracolillo cargando sobre su espalda la
pregunta fatal compartida por todo ser humano, en un debido momento
o en un sitio determinado: El signo de la interrogación
del significado de nuestra existencia. "De dónde
vengo; adónde voy; quien soy yo? Signo de
interrogación en su concha, carga agobiadora que es como
una cruz que transporta durante la búsqueda de respuestas.
Después de un viaje de ida y vuelta, desde la selva pluvial
a la jungla de concreto, en un momento de crisis mayor, súbitamente
descubre que aquello que consideró un suplicio y un agobio,
todo el tiempo había sido su mismo refugio, su caparazón
de protección. Al completar su odisea, se da cuenta cabal
que la respuesta a todas sus preguntas está dentro de sí
mismo, dentro de su familia, en su pueblo y en su tierra
Cualesquier ganancia monetaria que
este proyecto produjera, será para preservar tradiciones
y costumbres yungueñas fomentando el talento artístico
costumbrista y la preservación ecológica regionales
como asimismo, para sustentar y estimular al escritor Huáscar
Vega.
Para mi persona, es más que
suficiente el placer de hacer realidad una idea que he llevado
candente en el alma por mucho tiempo.
Si hay por ahí algún
otro yungueño, paisano o amigo de Bolivia que desee colaborar
y aportar al proyecto, por favor comuníquense ya sea con
Huáscar o conmigo.
Los relatos son ficción que retratan una realidad
de antaño. Toda propiedad intelectual y derechos son totalmente
reservados.
Jaime Molina, "Caracol"
Editor
T. J. Molina, MD, FCAP
Huáscar I. Vega Ledo
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